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Diseño de infraestructuras ecológicas en zonas invernadas

17 de Junio de 2015

Dentro de los trabajos del programa Recupera2020, el investigador Emilio Benítez, de la Estación Experimental del Zaidín, analiza en esta ficha el establecimiento de Infraestructuras Ecológicas en los alrededores de los invernaderos. Es conocido que el aislamiento y la pérdida de hábitats seminaturales reducen la biodiversidad en los paisajes agrícolas con efectos negativos para el control biológico de plagas. Uno de los servicios ecosistémicos que ofrece la naturaleza es la regulación de las poblaciones de insectos fitófagos que nos causan daños en nuestros cultivos, a través de la presencia de artrópodos depredadores y parasitoides que residen en la vegetación seminatural adyacente a los cultivos.

Imagen 1. Ejemplo de seto en un talud.

El control biológico por conservación no pretende reintroducir la complejidad y diversidad natural original del hábitat, sino introducir uno o varios agentes claves que puedan influir en la reducción de la presencia de las especies plaga. Como  resultado,  se  espera  que  el  control  biológico  natural  de plagas  sea  mayor  en  los  paisajes  agrícolas  diversos  que  en  los  simplificados.  Así  una  mayor biodiversidad puede reducir considerablemente el uso de productos químicos o plaguicidas para el control de las plagas. La variedad y composición de las plantas presentes influye en gran medida en la presencia de fauna auxiliar, en función de los recursos alimenticios que estas ofrecen: néctar, polen, presa alternativa, refugio o lugares de apareamiento. En este sentido, los setos perimetrales deben consistir en plantas autóctonas que reúnan una serie de características deseables, entre las que se citan como más importantes que no sean reservorio de virus hortícolas y que la selección de especies presente una floración escalonada capaz de ofrecer recursos alimenticios a la fauna auxiliar a lo largo de todo el año.